Susín - historia

 

Secuencias pétreas de etapas prehistóricas y restos de una política de ordenación territorial romana, Detalle de petroglifosapuntes espirituales alto medievales, junto a severos espacios románicos, torre muda de vigilancia y control,  fuentes, balsa y acequias, para construir una cultura de agua, ermita, que ha querido acercarse al cielo. Tierra y cielo que permite contemplar un paisaje aragonés que dio lugar al encuentro de culturas, linajes de dominio agrícola que actuaron desde el siglo IV en cuanto se superpuso el fin de los romanos con la implantación de lo visigodo. Sus tierras de incardinación de culturas:

  • celtas (Mallau)
  • iberos (Sosín o Susín)
  • romanos
  • visigodos
  • judíos
  • normandos

Todo ello está manifiesto en este conjunto.

Los ríos Gállego y Aurín son corrientes para poner fronteras a la religión cristiana y la musulmana y sobre el valle ancho del Gállego la silueta de Susín cierra las subidas del valle y abre los caminos de Sobrepuerto y deSanta Orosia. Caminos de trashumancia antaño. Entre roquedos, prados  y bosques de montaña. Susín siempre  reposando  nos vigila.

El topónimo Susín preindoeuropeo, nos sugiere la presencia humana en esta atalaya desde hace milenios.

La existencia de una iglesia alto medieval anterior a la románica, de la segunda mitad del siglo X, de la cual existe una constancia material a través de sus petroglifos de reempleo en el actual ábside, que son manifestaciones de un primitivo paganismo con el paleo  cristianismo.
Se conserva dentro del muro de la Iglesia la ventana ajimezada con sus arquillos de herradura inscritos en un arco semicircular y alfiz. El ábside se decora con friso de baquetones y cinco arcuaciones murales con ventana inserta en el  arco central.

Los llorones. Fresco piernaico del S XII

Las figuras dolientes de los Llorones de Susín de comienzos del siglo XII que formaban parte de una Ascensión siendo este el primer fresco románico del Pirineo atribuible a un discípulo del maestro de Tahul (Lérida) conocido como el maestro del Juicio Final se guarda en el Museo Diocesano de Jaca. En su interior un barroco  popular nos indica una unidad artística diferencial.

Presidiendo valles, pueblos y caminos, se encuentra la ermita Virgen de las Eras, acepción que pudo tomarse por los moradores de Susín como punto de partida para contar los años de su existencia.
La evolución de la población entre los siglos XV y XVII (1488 a 1606) varía de dos a tres fuegos.
Susín disfrutó de dos momentos de promoción demográfica y económica en el siglo XII y el siglo XVII.

Situado en la margen izquierda del barranco de Oliván y la ladera norte del Oturia (1921 m), con altitud de 1065 metros, prados rodean el casal y proporcionan una vista panorámica de la Tierra de Biescas.

A partir del siglo XVIII, el núcleo queda configurado como esta en la actualidad: iglesia, bordas, eras, herrería, ermita, lavadero, fuente, transformador, huertos, yerberos, pajares, palomar, una escalinata con bóveda de medio cañón, chimeneas de perfil troncocónico, calles con muretes de piedra seca, modelo de casa- patio y de casa-bloque forman un conjunto arquitectónico pirenaico - serrablés , Autarquía y algún trueque permitió la supervivencia en esta tierra de labranza y de pastoreo   a los que aquí vivieron.

 

Interior de Santa Eulalia de Susín, S XVII Casa Mallau