Susín - entorno natural
Susín en el medio natural
Susín se ubica geológicamente en plena Depresión Media pirenaica. Bajo sus casas y sus campos encontramos rocas relativamente jóvenes: las turbiditas. Se trata de areniscas y arcillas del Eoceno originadas en un medio marino profundo, muy plegadas por los esfuerzos de la Orogenia Pirenaica que propició la rotura de la roca en bloques que se emplearon mucho después para la construcción de paredes. Las capas más finas de arenisca dieron lugar a las losas que cubren los hermosos tejados de estas casas pirenaicas.
El paisaje actual se lo debemos al glaciar del Gállego, que hace unos 80.000 años bajó mordiendo el valle y depositando a la altura del pueblo una morrena lateral. Los enormes bloques desperdigados de granito y otras rocas antiguas que se ven fácilmente por caminos y campos son un evidente indicador de la presencia antigua de este gran río de hielo. Hoy, desde las eras de Susín, mirando hacia el gran valle, vemos cómo los grandes abanicos aluviales de Oliván o Escuer colonizan riada tras riada el fondo del antiguo valle glaciar.
Sobre este sustrato crece una variada cubierta vegetal. En ella es posible distinguir los pinares de repoblación que ya crecen hermanados con la vegetación autóctona. Esta nos obsequia con monumentales ejemplares de roble, en cuyas ramas pueden verse las huellas de las podas que se hacían para ir obteniendo madera sin dañar al árbol. Los chopos crecen vigorosos señalando su proximidad a cursos de agua y bajo todos ellos los arbustos ocupan su lugar en busca de luz. El omnipresente boj, el arbusto más característico del Pirineo, menudea por Susín así como el arto o majuelo, que junto a la gabardera o escaramujo van ocupando los antiguos campos de cultivo.

En los caminos y en las márgenes de los campos encontramos otros árboles que además de sombra proporcionan interesantes frutos. Monumentales moreras y manzanos de pequeñas y sabrosas frutas añaden diversidad vegetal al pueblo.
La fauna que campa por este mosaico vegetal es también muy variada. Jabalíes, ardillas, tejones o zorros son algunos de los mamíferos que nuestro paso discreto nos permitirá ver. Hacia el cielo milanos, buitres o quebrantahuesos reclamarán nuestra atención. También hasta no hace mucho, los tritones guardaban el entorno de la fuente.

